RADIO SADOP en VIVO
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Por Prof. Sandra Ferrero
Docente de Apoyo a la Inclusión

Tal como lo define Alexia Rattazzi, fundadora del programa Argentino para niños, adolescentes con condiciones del Espectro Autista, define al autismo como “una condición del neurodesarrollo que se caracteriza por desafíos sociocomunicativos y un patrón restringido y repetitivo de intereses, conductas y actividades”.

Por otra parte, la psicopedagoga especializada en autismo, Belén Strada, afirma que hablamos de “espectro autista porque existen ciertos signos que si bien pueden ser compartidos en un niño y otro, no significa que necesariamente todos esos signos estén presentes en todos”.
Rattazzi sostiene además que resulta fundamental la detección temprana del autismo porque permite intervenir tempranamente, mejorando su pronóstico, su calidad de vida y la de su familia.

En Argentina existe la Red Federal de Autismo, formada por organizaciones, padres, profesionales y personas que tienen esa condición. Este grupo trabaja en equipo para concientizar, informar defender los derechos de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Es aquí donde quiero detenerme para que este 2 de abril más que nunca revindiquemos los derechos de las personas con discapacidad. Parece reiterativo ante cada fecha concientizar sobre los derechos, lo que nos demuestra que como sociedad aún no aprendimos, aún hay que retomar el tema, aún hay que realizar campañas, aún, aún, aún.

Alexia Rattazzi nos dice que existen líneas para “mejorar la de vida de las personas con TEA” toma de conciencia, capacitación, investigación, intervención, talleres para cuidadores y módulos para familias. 

 La educación inclusiva es materia pendiente todavía  

Vivian Vera, especialista en educación e integrante de la Organización TGD, afirma que queda en el “voluntarismo de los docentes acercarse a capacitaciones. Es fundamental que los docentes no sean obstáculos para el desarrollo de las personas con TEA”.

En este tiempo difícil por el que como sociedad estamos atravesando, haciéndole frente al coronavirus, se torna complicada la vida de las personas con TEA y la de sus familias. Ellos no están exceptuados para salir a la calle.

Sin dudas las personas que dependen de rutinas, frente al aislamiento obligatorio, generan dificultades en el engranaje familiar.

Resulta complejo como familia explicar que de un día para otro todas las actividades programadas habitualmente cambiaron.

Como sociedad no estamos preparados para una cuarentena de tal magnitud, en donde las personas con características propias como lo son los TEA, están expuestos a sufrir situaciones de angustia y stress hasta acostumbrarse a una nueva rutina. Volver a explicarles como familia que va a pasar y de qué manera va a pasar.

Esto será un aprendizaje y un giro también en considerar a TODOS ante una situación para la que no estábamos preparados y diario nos fuimos acomodando para salir delante de esta compleja situación. Pero una vez terminada esta etapa nos queda como materia pendiente reflexionar como argentinos que una vez más que algunos no fueron considerados en la cuarentena.

Los invito a pensar y a construir una Argentina, nuestra Argentina, el lugar de todos y para todos.


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Mujer se nace y se hace

“El capital se basa en la reproducción social del trabajo no asalariado, algo que realizan las mujeres: la crianza, la creación de lazos y vínculos sociales y afectivos, los cuidados, la educación de niños y niñas que sustentan la fuerza del trabajo. Así que las relaciones de clase no se forman solo en la fábrica, se forman en y a través de los espacios de este trabajo reproductivo social. Eso significa que las mujeres son parte integrante de lo que llamamos la clase trabajadora, que no reciban un salario por ello no significa que no estén trabajando”, Nancy Fraser Filósofa

A lo largo de los años se fueron  reivindicando y descubriendo a las mujeres en todas sus aspectos, las que habían sido olvidadas a lo largo de la historia, mujeres que hicieron historia, pensadoras, mujeres fuertes, luchadoras, débiles, golpeadas, anuladas, invisibilizadas, con discapacidad, lesbianas, transexuales, bisexuales, mujeres juzgadas, cuestionadas, de otra raza, de otra cultura, por nombrar algunas características, cada una de ellas  marcando y generando su propio espacio.

El 8 de marzo de 1908, un hecho doloroso marcó la historia de las mujeres en el ámbito del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero, cientos de mujeres murieron en un incendio en la fábrica de Cotton, de Nueva York, en Estados Unidos posterior a la declaración de huelga permaneciendo en sus lugares de trabajo. Ellas reclamaban entre sus derechos, la reducción de la jornada de trabajo y un salario igual al que percibían sus compañeros varones y por su puesto mejorar las condiciones laborales.

Ante este reclamo el dueño ordenó cerrar las puertas de la fábrica y que abandonaran el lugar, ellas no lo hicieron y como consecuencia, el incendio que termino con la vida de un grupo de mujeres que no dieron marcha atrás, convencidas de que su reclamo serviría a tantas otras mujeres viviendo la misma situación de desigualdad.

Este fue un hecho visible  porque se trataba de una destacada fábrica sin dudas muy reconocida y de un grupo de valientes que decidieron imponerse, y les costó la vida, pero cuantas otras  mujeres no tienen  la oportunidad de elegir y decidir, y de la misma manera son  anuladas, maltratadas, muertas sin condenar al  culpable, encerradas en instituciones por alguna discapacidad o en manicomios. Sin poder decidir, sin poder ser. Hay muchas maneras de matar a una mujer, el maltrato físico deja huellas en el cuerpo, el  psicológico en el alma, ambos dejan secuelas irreversibles.

 Como sociedad  es primordial cuestionarnos como  educamos  para entender que la desigualdad es tema de políticas públicas, un estado que debe estar presente y atento a las necesidades de un colectivo que aún sigue trabajando día a día para lograr igualdad de oportunidades.

 La historia nos muestra que  la figura de la mujer se fue transformando y visibilizando, marcando empoderamiento adquiriendo de esta manera decisión sobre sus propias vidas. No podemos decir lo mismo de las mujeres con discapacidad, que siguen sufriendo doble invisibilización en algunos casos, en todos los espacios, ser mujer y con discapacidad.

Pero quiero detenerme en las mujeres  que aún siguen sin ser escuchadas, valoradas y representadas, sacándolas del silencio que aún las niega. Sin dudas que llegan tiempos de profundas transformaciones con respecto al valor que se le otorga a la mujer en la  sociedad, hoy, tenemos la posibilidad de revalorizar a la mujer, no solo como sostén de hogar y madres, sino también en destacados ámbitos como lo son el político, científico, social y económico.

Cada una se fue convirtiendo en lo que pudo ser o en lo que le permitieron ser. Hay quienes aún no se les permitió elegir, es a ellas a las que quiero dedicar este día, a las mujeres que no pudieron ser, que no son libres, que no pueden gritar y hacer lo que el cuerpo y el derecho les permite, a las que vivieron situaciones de abuso y discriminación, a las que siguen buscando equiparar derechos civiles y políticos.

Retomo la frase de  Nacy Fraser,  “algo que realizan las mujeres: la crianza, la creación de lazos y vínculos sociales y afectivos, los cuidados, la educación de niños y niñas que sustentan la fuerza del trabajo”.

¿Qué pasa con las mujeres con discapacidad que aunque desean poder hacerlo no se les permite?

Mujeres con discapacidad tratadas como angelicales considerando que la sexualidad solo está habilitada para cuerpos “deseados”, en esta línea queda al descubierto la idea de la imposibilidad del deseo en las mujeres con discapacidad y en muchas oportunidades esterilizadas sin la posibilidad de elegir o decidir sobre su propio cuerpo.

Siguen  teniendo acceso limitado a los servicios de salud, a los espacios laborales, a los espacios políticos y sindicales y sin dudas con riesgo de sufrir maltrato y violación, vulneradas por sectores que creen tener derechos sobre otros sin tener en cuenta la valoración de los derechos humanos  perjudicando e imposibilitando al otro.

Ningún espacio de asistencia y contención para  mujeres con discapacidad, sometida a violencia, está preparada para hacerlo de la manera que algunas lo necesitan como lo es el caso de mujeres sordas, ciegas, o con movilidad reducida. Nada está pensado para ellas, ni desde lo arquitectónico ni desde  los sistemas de apoyo, aún no son políticas de estado en todos los ámbitos, como lo son la lengua de señas, el sistema brille o el sistema de comunicación aumentativo y alternativo.

Tal es así que cuando se realiza la Encuesta Nacional NI UNA MENOS, las mujeres con discapacidad no fueron tomadas en cuenta niñas, jóvenes y ancianas alojadas en instituciones, privadas de su libertad, en contra de su voluntad, expuestas a diversas formas de violencia. Es por eso que no  existen  datos estadísticos sobre violencia hacia las mujeres con discapacidad.

Se decide sobre ellas y por ellas.

Hoy, como cada 8 de Marzo, volver a replantearnos como sociedad, que la mujer no viene a ocupar el lugar de nadie sino a encontrar y ocupar su lugar, el lugar que como SER Humano, quiere SER.

(Datos extraídos del informe elaborado por REDI en agosto de 2016)

Prof. Sandra Ferrero
Docente de Apoyo a la Inclusión
SADOP Delegación Río Cuarto

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El principal objetivo de un gobierno debe ser reconocer y promover los derechos humanos cumpliendo con las leyes, los tratados internacionales y  favorecer  a los sectores más abandonados.

En el mes de enero del corriente año, fue designado al abogado Claudio Espósito como nuevo director de ANDIS Agencia Nacional de Discapacidad, quien en reunión con la Presidencia de la Nación se comprometió a resolver situaciones alarmantes para las personas con discapacidad.

Tendrá la responsabilidad de transformar el abandono  por el que atraviesan las personas con discapacidad, quienes fueron  vulnerados tras el incumplimiento de sus legítimos derechos y atrapados por el capacitismo.

Entre ellas, deuda por prestaciones como a reorganizar la administración y gestión del programa Incluir Salud (Programa Federal de Salud cuyo objetivo es asegurar el servicio médico-asistencial a personas sin cobertura social que  han accedido a una pensión no contributiva)

– Para ello ya se cuenta con una partida de $2.000 millones para iniciar el pago inmediato de los importes adeudados.
El Dr. Espósito decidió  el pago inmediato de todos los expedientes que ya están en condiciones de ser abonados (se pagara el 100% sin fraccionar o proporcionalizar).

-Cuenta con un equipo de 20 personas trabajando con el resto de los expedientes para liquidar la totalidad de la partida recibida y avanzar para hacer el pago inmediato en la medida que reciba las siguientes partidas. (Que en total superan los $8.000 millones)
– Se dieron de baja los contratos firmados por la gestión anterior con las provincias.
– Se confirmó la apertura de delegaciones de la ANDIS en las provincias.
– Se acordó con Pami, ANSES y las provincias a fin de generar sistemas de control eficientes que garanticen la calidad de los servicios recibidos por los beneficiarios del programa.

Y desde ANDIS proponen:

– Cumplimiento inmediato de las resoluciones judiciales que ordenaron la rehabilitación de las 170.000 PNC suspendidas o dadas de baja durante los años 2016 y 2017 (exceptuando los casos de fallecimiento u otras situaciones de manifiesta incompatibilidad).

– Revisión inmediata y rehabilitación de las PNC suspendidas o dadas de baja mediante mecanismos administrativos violatorios del debido derecho de conocimiento y defensa de los titulares de derecho, correspondientes a los años 2018 y 2019.

-Quienes quieran iniciar a partir de ahora el trámite para una pensión por discapacidad podrán hacerlo con el CERTIFICADO MÉDICO OFICIAL (CMO), digital si lo consigan, caso contrario en ANSES donde se les recibirá el trámite aunque esté pendiente el CMO.

• Suspensión de las Resoluciones  39 y 44/2019: Suspensión en su aplicación y revisión inmediata de las Resoluciones ANDIS N° 39/2019 y 44/2019 mediante las cuales se implementó el llamado Certificado Médico Oficial (CMO) en formato Digital como requisito para la tramitación y conservación de las Pensiones por Invalidez. Anulación sin efectos de las miles de intimaciones dirigidas a titulares de Pensión por Invalidez realizadas con apercibimiento de la pérdida del beneficio en razón de dichas Resoluciones.

• Implementar un procedimiento administrativo de excepción y emergencia para la evaluación y resolución inmediata de las casi 150.000 solicitudes de PNC acumuladas, atrasadas y en trámite en la actual Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

• Suspensión y revisión inmediata de la Resolución ANDIS 76/2019 que establece criterios de carácter restrictivos y discriminatorios de evaluación para el otorgamiento y preservación de las PNC (pensiones no contributivas) y que no contemplan el contexto, social, económico, familiar y habitacional de las personas y su entorno inmediato.

• Revisión y auditoría de todo lo actuado por la Agencia Nacional de Discapacidad y la ex CNPA y los funcionarios a cargo en el período 2016-2019, en particular en relación a nombramientos y contrataciones, cumplimiento de la normativa y de los deberes del funcionario público, utilización del presupuesto asignado, convenios con entidades, etc.

• Revisión de pensiones denegadas a personas con HIV y trasplantados.

• REINSTALACIÓN DE LOS CAL: ANSES no es la ventanilla adecuada para un trámite donde el/la trabajadora social debe evaluar barreras específicas con formación en discapacidad.

•Desburocratización del trámite para obtener PNC: la actual gestión sumó pasos inconstitucionales en el circuito administrativo por lo que hay que simplificar la tramitación del derecho.

• Personas con discapacidad en situación de calle: Relevamiento y canalización de soluciones para acceso a la vivienda digna.

• Promotores de derechos: Desarrollar un Programa de capacitación específica en la temática de discapacidad para agentes en territorio, integrando en particular a las personas con discapacidad, las organizaciones relacionadas y organizaciones de la sociedad civil. Articulación con los Estados locales, las comunidades y las familias, a fin de promover la inclusión e integración plena».

Sostenemos  la esperanza de hablar en presente ante el  cumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad  favoreciendo políticas públicas y en pasado a lo que tuvieron que soportar  ante  el avasallamiento de los mismos.

Sin dudas que estas decisiones políticas muestran claramente el papel que se le otorga a las personas en situación de discapacidad como integrantes activos, valorados y respetados en una comunidad  justa en oportunidades, apuntemos  hacia eso, siendo agentes multiplicadores y comprometidos en respetar los derechos de todos.

Sumemos  reclamos ante el incumplimiento de cada derecho avalado por la ley.

-Derecho a la vida digna e independiente de las personas con discapacidad con los apoyos necesarios

-Derecho a la educación inclusiva

-Derecho al trabajo

-Derecho a la Educación  Sexual Integral

-Derecho a la sexualidad y reproducción

-Derecho a la accesibilidad edilicia y comunicacional

-Derecho a participar en todos los espacios públicos

-Derecho a participar en la toma de decisiones en lo que se refiere a las personas con discapacidad.

-Derecho a reclamar ante el incumplimiento de cada derecho

Ese es nuestro deber, transformar nuestra sociedad donde los derechos humanos sean el  pilar para crecer como tal.

Como ciudadanos, seamos impulsores de crear un espacio para todos, pensando en  cada acción a seguir sean incluidos aquellos que por mucho tiempo han sido excluíos por su condición.

 Consideremos a cada uno de ellos, respetando las diferentes  maneras  de comunicación con los demás. De eso se trata, de pensar en el otro y sin dudas que el mundo no está pensado para todos, tan solo entrar a un bar, a un hospital, a un teatro o subir a un avión por nombrar algunos espacios.

Detengámonos tan solo un minuto en pensar cada vez que utilicemos  estos lugares o medios de transporte si les están dando la bienvenida a la totalidad de las personas. De esa manera nos estaremos  transformando en sujetos solidarios validando nuestros derechos como acción generadora para que cada uno reciba lo que su derecho lo habilita.

PROMOVAMOS LOS DERECHOS HUMANOS

Datos obtenidos  de ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad) y REDI (Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad)

Prof. Sandra Ferrero
Docente de apoyo a la Inclusión
SADOP – Delegación Río Cuarto

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Faltó una: respetar los derechos de las personas con discapacidad.

Comenzamos a transitar los primeros tramos de gestión de un gobierno popular; un gobierno elegido por el pueblo y donde el pueblo será el protagonista central. Un pueblo que durante largo tiempo fue lastimado y vapuleado. Por lo tanto, y como política de estado, deberá ser escuchado, dejando atrás los efectos negativos del modelo neoliberal que deja sus funciones, donde pocos sectores participaban  de la agenda pública excluyendo y segregando a los más vulnerados.

El nuevo gobierno planteó claramente en treinta y cinco frases que hay una nueva mirada de la política, que hay un nuevo presidente y un nuevo proyecto de país. Podemos destacar valiosas y pertinentes definiciones que enmarcan un modelo que incluye a todos, abarcativo de todos los sectores, teniendo a la diversidad como eje transversal y a la justicia social como valor fundamental en la construcción  de un nuevo país.

Entre las más destacadas, dijo el Dr. Alberto Fernández, desde ayer nuevo Presidente argentino.

“Quisiera que mis palabras expresen del modo más fiel posible, el eco de millones de voces que aún siguen resonando en toda nuestra Argentina”.

Entre ellos, las personas con discapacidad, quienes aún esperan la retribución de  las pensiones no contributivas, adquiridas por legítimo derecho y arrebatadas por decisión política.

“Un contrato social que sea Fraterno y Solidario. Fraterno porque ha llegado la hora  de abrazar diferente. Es tiempo de comenzar por los últimos”.

Por los olvidados, por los invisibilizados, por los que molestan o generan gastos, por los que son desechados.

“Queremos un Estado presente, constructor de Justicia Social”.

“Queremos una Argentina donde se respeten las leyes”.

“Poner a la Argentina de pie como condición necesaria para que vuelva a caminar”.

“La cultura del trabajo se garantiza creando trabajos formales con todos los beneficios de la seguridad social”.

“Rumbo al desarrollo con Justicia Social. Con oportunidades reales para todos.

Como ciudadanos comprometidos, involucrados y militantes de los derechos humanos, interpelados por la diversidad, decimos que faltó la frase número treinta y seis. Pero aquí estamos, los activistas  incansables, para que el cumplimiento de los derechos humanos sea el pilar de una Argentina diferente.

Poner a nuestro país en Marcha también con los que no pueden caminar, transformando esta realidad, conociendo y nombrando a un sector que espera. No nos quedemos solo en el gesto amable de trasladar a una persona con discapacidad en silla de ruedas, acompañemos y construyamos un camino con ellos, con los que reclaman sus DERECHOS, vulnerados y desechados, generando  sentido de pertenencia en un país donde no tengamos que recordar siempre que las personas con discapacidad son parte aquí y ahora.

El trabajo formal revindica la dignidad de las personas, pues que se cumpla el cupo para las personas con discapacidad.

Ningún cambio de mirada, de paradigmas se transita sin conflictos, sin contradicciones, sin discusión.

Un estado que garantice las condiciones para que la diversidad sea parte de una construcción social y una sociedad dispuesta a la transformación.

Ese debe ser el compromiso Sr. Presidente, el de su equipo, y el de todos los argentinos.

Por Prof. Sandra Ferrero
Docente de apoyo a la Inclusión
SADOP Delegación Río Cuarto

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3 de diciembre

Cada 3 de diciembre se conmemora el día de las personas con discapacidad, PERSONAS CON DISCAPACIDAD, esa necesidad imperiosa que tenemos a veces  de rotular, de clasificar, de nombrar según su patología, y según esa clasificación pensar si puede o no, si debe o no, como si al resto de las personas las nombráramos  igual, persona rubia, morocha, alta, baja, y según esa nominación  pensar para que está habilitado.

Cada 3 de Diciembre , pareciera que hiciéramos un balance de cómo nos hemos parado frente a las personas con discapacidad, por lo menos una vez al año , repensar y mostrarle a la sociedad que hay un colectivo que aun percibe que no es  parte de este mundo para todos, justamente por esto, por la necesidad de calificarlos, remarcando lo que no encuadra dentro de los parámetros esperables, LA DISCAPACIDAD   muchas veces  utilizados  para sensibilizar a la sociedad, diciendo si ellas pueden como yo no. Utilizar la discapacidad como  fuente de incentivo para mejorar algo que no está bien, en lugar de ser inspiración de respeto por el otro, y que los derechos humanos vuelvan a cobrar valor más allá de la diversidad.

Dice Carlos Skliar en el Congreso Internacional de Educación e Inclusión, los que no tienen suerte, los que están dañados, rotos, los que no son exitosos, los que creemos tienen un destino marcado por su condición sin animarnos a torcer ese destino.

Hemos percibido en estos últimos tiempos , el empoderamiento de algunos,  hasta creer que pueden cambiar el destino de una persona creyendo tener la autoridad para hacerlo, rotulando, clasificando y  decidiendo por ellos, sin preguntar siquiera, sin escuchar el reclamo del que está postrado por su condición, del que no tiene voz, del que no puede escuchar o ver, pero sí, con  derecho, pudiendo elegir sin permitírselo, con su dignidad arrancada,  vulnerando sus derechos al trabajo , a la educación, a la sexualidad , a al reproducción, a la salud , todo legalizado, pero claro está que  una ley no garantiza nada sino accionan los mecanismos de control y un cambio de actitud hacia el otro.

 Porqué pensar afirma Skliar que un tipo de cuerpo no puede algo? Quién lo determina? cuando en realidad debemos estar convencidos que todos pueden todo, sin importar la forma, dándole valor a lo que estamos haciendo, no importa cómo, solo valorando y dejando vivir el destino que cada uno elija tener.

Es hora de despegarnos del diagnóstico, de los prejuicios  y aferrarnos a los derechos humanos, a dignificar a las personas por lo que son, tal cual son, y a la oportunidad como única opción.

Que esa construcción social que hacemos de la discapacidad se transforme. Cambiar nuestra actitud hacia el otro es materia pendiente y nuestro compromiso, como el de hacer cumplir sus derechos.

Hoy más que nunca revindiquemos los derechos humanos y como principio rector, la inclusión a partir de la experiencia. La falta de empatía, del que no me importa, de la insensibilidad ante la vulneración de los derechos  de los demás es el cambio cultural que debemos proponernos para volver hacer un contrato social con todos los actores de esta sociedad que ya debe ser INCLUSIVA.

Sin dudas que la  ausencia del reconocimiento de un sector excluido de la sociedad, implica una situación de subordinación social que impide la participación como actores sociales y sujetos de derecho.

Es entonces nuestro desafío  valorarlos  socialmente, transformándonos  culturalmente.

Cada 3 de Diciembre reflexionamos sobre lo que nos falta para ser una sociedad justa en oportunidades, libre y soberana donde los derechos humanos sean nuestro pilar.

Cada 3 de Diciembre tenemos algo para aclarar sobre lo que aún no pasó, lo que no se cumplió, lo que faltó, lo que no se visibilizó, lo que se naturalizó.

Trabajemos para que cada 3 de Diciembre sea el día donde podamos decir:
LA DIVERSIDAD ES NUESTRO CIMIENTO

Sandra Ferrero
Docente de Apoyo a la Inclusión
SADOP Delegación Río Cuarto

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25 de Noviembre.

La Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”

Las consecuencias  psicológicas de la violencia contra las mujeres y niñas, afectan a las mujeres en toda etapa de sus vidas.

Todas las mujeres, en todas partes del mundo, están expuestas  a  sufrir violencia de género, algunas mujeres y niñas son particularmente vulnerables,  las mujeres que se identifican como lesbianas, bisexuales, transgénero o mujeres extranjeras, las de pueblos indígenas o minorías étnicas, o mujeres y niñas que viven con el VIH y mujeres con discapacidad.

La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar equidad en materia de derechos humanos.

Las mujeres con discapacidad disponen en algunos casos, de menos recursos, personales y sociales, para defenderse del agresor y  dificultades para identificar, expresar y/o denunciar situaciones  de maltrato, lo que no justifica su exclusión, desacreditación, vulneración y pleno goce de sus derechos como mujer.

Esta doble discriminación se refleja también en la violencia sexual, las  consecuencias físicas y psicológicas que van a tener, y  cuál es la respuesta que las instituciones ofrecen a este tipo de delito. Si hablamos de inclusión, como generador de oportunidades, qué respuestas ofrecen las instituciones encargadas de receptar y contener a mujeres con discapacidad víctimas de violencia?

No se trata solo de agresión física o verbal, sino que la violencia adquiere múltiples  manifestaciones como lo son el abuso físico, emocional, sexual, incluso económico sobre la víctima.

La violencia hace referencia además  a aquellos actos que, por negación o por omisión, tienen como resultado la generación de un daño físico o psicológico debido a la dependencia o necesidad de asistencia de otras personas, categorizándose en este grupo el abandono físico y el emocional.

La sobreprotección y control de las niñas con “discapacidad”, en muchas ocasiones puede encubrir situaciones de abuso y maltrato en el ámbito privado, familiar o institucional.

Aun cuando puedan percibir el abuso, muchas son conscientes de que se trata de su único modo de vida, y el abuso es el precio que paga por su supervivencia, particularmente en casos de importantes limitaciones en la actividad y que necesitan de la familia o de personas cuidadoras cuando están en instituciones.

Con todo lo plasmado, es que estamos convencidos de  la necesidad, de  diseñar políticas públicas más efectivas ante estas situaciones y poner en agenda como prioridad la violencia de género en mujeres.

 A pesar de que hay indicios de que se trata de una problemática evidente, existe una total invisibilidad y desconocimiento a cerca de la vulnerabilidad de las mujeres con diversidad funcional y todas aquellas en desigualdad de condiciones.

La violencia puede incluir:

– Aislamiento forzado y  ocultas en viviendas e Instituciones.

– Administración forzada de psicofármacos.

– La creación de situaciones de pretexto en las que la mujer aparece como violenta o incompetente, a fin de justificar la institucionalización y privación de la capacidad jurídica.

– Etiquetar la ira  de las mujeres como una conducta  peligrosa especialmente si la mujer ha sido previamente institucionalizada.

– Abuso físico o  amenaza del mismo.

-Amenazas de abandono.

– Violaciones de la vida privada.

-Restricciones  económicas.

-Violación por parte del personal y otros compañeros/residentes en las instituciones.

-Esterilización forzada.

 Algunas formas de violencia contra las mujeres con discapacidad no son visibles de inmediato como violencia, porque en realidad son legales, naturalizadas  y aceptadas en la sociedad.

Nuestro objetivo colectivo es entonces, empoderarnos política y socialmente a través de la SORORIDAD, para potenciar nuestro bienestar personal, manteniendo nuestros derechos adquiridos colectivamente y avanzar para que nuestro lugar en la sociedad sea visibilizado, valorado y respetado.

Seamos la voz de las mujeres que no tiene voz, marchemos por las que por su situación no pueden hacerlo, seamos solidarias con las que le hicieron creer que no deben.

Para que no haya una sola mujer más víctima de violencia de género, luchemos hasta erradicar este delito.

Prof. Sandra Ferrero
Docente de apoyo a la inclusión
SADOP delegación Río Cuarto

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Cuando hablamos de justicia social debemos entenderla como un camino hacia el bien común, abarcativa de todas las personas y no como una consigna política partidaria.

Según Nancy Fraser, podemos entender la justicia social relacionando  tres elementos relacionados entre sí:

-La redistribución equitativa entendida como dar a cada uno lo que necesita, en función de sus necesidades, considerando  el respeto como valor, interpelados por  la diversidad como eje transversal de cualquier sociedad inclusiva.

-El reconocimiento de la persona, el respeto por ella, hacia su manera de ser, de hacer y pensar.

-La participación, donde todas las personas deban contribuir a la toma de decisiones, entendiendo a la democracia como eje fundamental de la justicia social.

La palabra justicia proviene del latín y  significa “JUSTO”. Depende de los valores de una sociedad y de las creencias de cada uno. Relacionado esto con las políticas públicas de cada gobierno, y según sus creencias de lo que significa justicia, será  la manera en que ésta será visibilizada y puesta en práctica.

Se construye entre todos  y se necesita de la participación de todos, de lo contrario  no habrá posibilidad de instalar el sentido de este concepto que se debe replantear de manera constante.

Ser parte de la justicia social es trabajar desde ella; nuestro mejor lugar como trabajadores docente es el aula,  fomentando el compromiso y participación de todos, familia, políticos y escuela.

La institución escolar es un espacio desde  donde transmitir y enseñar los valores determinantes de la  justicia social. Puede tomar dos posturas: transformar el mundo o avalar las injusticias.

Que gran responsabilidad se le asigna a la escuela  como generadora de cambios  en  nuestra sociedad, de ella depende la formación  y el desarrollo de todos sus estudiantes.

En una sociedad con  justicia social  cada persona es valorada y respetada como ciudadano, con el privilegio de elegir a sus gobernantes y construir un país empoderado para pensar en y para todos.

La equidad y la igualdad de oportunidades se enseñan y se transmiten para conseguir el máximo desarrollo de cada uno de los  estudiantes y demás actores fomentando la inclusión, visibilizando y desnaturalizando actitudes que lleven a la exclusión, marginación y discriminación,   fomentando  el sentimiento de pertenencia.

No cabe  dudas, que lo que se logre en el aula, será  generalizado fuera de ella, siendo ellos mismos agentes multiplicadores de valores constructivos para una sociedad más justa.

Como docentes tenemos el desafío   de desarrollar valores democráticos, y en concordancia a lo que refiere HENRY GIROUX cuando dice que “los maestros son una amenaza porque enseñan a hacer preguntas”. De eso se trata, de transformar a  nuestros estudiantes en seres pensantes,  cuestionadores, empoderados  de valores, para que ellos mismos sientan la necesidad de transmitir esas virtudes, reconociendo  a la justicia social como forma de vida.

La escuela como generadora de este valor social, nuestros estudiantes como futuros ciudadanos generadores de cambios, los docentes como impulsores de seres libres y pensantes, serán cómplices de una sociedad para todos y de todos.

La justicia social se enfoca al bienestar socio afectivo, la educación, la salud y los derechos humanos.

Dijo Nuestro Papa Francisco: distribuir equitativamente  las riquezas a favor de los más pobres y que nuestro espíritu sea más generoso. Erradicar la pobreza  promoviendo el empleo. ”Justicia social para todos”.

Prof. Sandra Ferrero
Docente de apoyo a la inclusión
SADOP Delegación Río Cuarto

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La OIT confirma que las personas con discapacidad, en especial las mujeres con discapacidad, sufren mayores tasas de desempleo y están en mayor riesgo de desprotección social.

La República Argentina adoptó la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad mediante la aprobación de la Ley 26.378, el 21 de mayo de 2008. La Convención, como tratado internacional, asume jerarquía superior a la leyes de acuerdo art.75, inc 22 de la Constitución Nacional. De este modo se han puesto en vigor los principios y las obligaciones generales establecidos en la Convención y, en virtud de ello, entiende que el concepto de personas con discapacidad incluye aquellas que tengan deficiencias físicas, intelectuales, sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás.

Argentina se adhirió y se comprometió a cumplir con esta ley, mientras tanto día tras día vemos desafortunadamente el incumplimiento de estos derechos.

Las personas con discapacidad se enfrentan a diversas barreras que obstaculizan la igualdad de oportunidades y limitan su derecho al trabajo.

Sin dudas que la discapacidad se relaciona con la pobreza, la falta de autonomía y por ende la imposibilidad de dignificarse como persona.

La OIT confirma que las personas con discapacidad, en especial las mujeres con discapacidad, sufren mayores tasas de desempleo y están en mayor riesgo de desprotección social.

La falta de inclusión en el mercado laboral de las personas con discapacidad, como derecho proviene de las barreras sociales.

Estos obstáculos tienen su raíz en los prejuicios relacionados con la incapacidad de este colectivo de desempeñar eficientemente las funciones que le sean designadas.

Incluir a las personas con discapacidad es fundamental para erradicar la pobreza y la exclusión.

El derecho universal al trabajo se encuentra receptado dentro de instrumentos internacionales de derechos humanos y en nuestra constitución Nacional.art.14 bis.

En ninguna de estas disposiciones se menciona a la discapacidad como criterio de discriminación.

Por otra parte el derecho al trabajo se encuentra reconocido en el art.27 de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad “el derecho de las personas con discapacidad a trabajar en igualdad de condiciones con las demás, ello incluye el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado en un mercado y un entorno laboral inclusivos y accesible”.

El art.8 de la Convención hace referencia a la “toma de conciencia”, establece el compromiso de los estados partes a adoptar medidas inmediata para “fomentar el respeto de los derechos y dignidad de estas personas, luchar contra los estereotipos, prejuicios y las prácticas nocivas  respecto de las personas con discapacidad, y promover la toma de conciencia respecto de las capacidades y aportes de las personas con discapacidad”.

Agrega además la OIT la inclusión de la discapacidad significa promover y garantizar la participación de las personas con discapacidad en la educación, formación y el empleo en todos los aspectos de la sociedad, así como brindar los apoyos necesarios y ajustes razonables a dichas personas para permitir su plena participación.

Por otro lado existen, ciertos prejuicios socialmente instalados e infundados sobre la inserción de la PCD en el ámbito laboral como creer que tienen un bajo rendimiento laboral, mayores niveles de ausentismos, presumir que sería muy costoso realizar adaptaciones en el lugar de trabajo para que sea accesible.

Nuestro país  tomo el compromiso internacional de adoptar medidas tendientes a erradicar la discriminación por motivos de discapacidad en cuestiones laborales, algunas de estas medidas es el cupo laboral, el art.8 de la ley n° 22.431, modificado por la ley 25.689 que establece la obligatoriedad de un cupo laboral al menos del 4% para las personas en situación de discapacidad que se aplica a cualquier tipo de obligatoriedad dentro del estado nacional.

Es oportuno aclarar que existe un  Comité sobre los derechos de las personas con discapacidad:- El comité es un cuerpo de 18 expertos que monitorea la implementación de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. Son elegidos de una lista de personas nominadas por los estados en la Conferencia de los estados partes con un período de cuatro años.

Todos los estados deben presentar informes periódicos al Comité sobre cómo están aplicando los derechos establecidos en la Convención.

Ante este incumplimiento el Comité “insta al estado a que formule una política pública que promueva la inserción de las personas con discapacidad en el mercado de trabajo, a través del diseño de campañas de toma de conciencia dirigidas al sector privado y al público en general con miras a eliminar las barreras culturales y prejuicios contra las personas con discapacidad, la implementación de ajustes razonables para garantizar la inserción laboral de las personas con discapacidad”.

Si bien conocemos los derechos de las personas con discapacidad, como lo es el trabajo, es deuda pendiente en este colectivo, entre otros, la docencia. Existen aún los prejuicios con respecto a sus posibilidades reales para llevar a cabo su tarea sin darles antes, la posibilidad.

El Comité  también  propone a los Estados partes a  invertir en la contratación y la formación continua de maestros con discapacidad y proporcionar apoyos, eliminar  obstáculos legislativos o normativos que exijan a los candidatos cumplir determinados requisitos médicos y realizar los ajustes razonables para que puedan participar como maestros. Su presencia servirá para promover la igualdad de derechos de las personas con discapacidad en su acceso a la profesión docente, aportará  conocimientos y  habilidades únicas a los entornos de aprendizaje, contribuirá a eliminar las barreras y servirá de modelo de conducta importante.

Situación que no debería ser inconveniente, si se cuenta con la accesibilidad necesaria y esperable en el lugar de trabajo.

Promover la igualdad de oportunidades es nuestra obligación.

El artículo 2° de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad  contempla los “ajustes razonable” como derecho a ser utilizados para las personas en situación de discapacidad.

Hoy estamos ante un nuevo espacio de  transformación esperanzador para marcar agenda a nuestro dirigente, ya que durante cuatro años las personas en situación de discapacidad fueron invisibilizados por decisión política.

Está claro que deben crearse condiciones apropiadas para que todas las personas en situación de discapacidad tengan las mismas oportunidades de desarrollo de su  potencial.

La diversidad como política de estado, respetando los derechos humanos, que garanticen la inclusión de todos los sectores, es nuestro  compromiso como  sociedad.

Tenemos el compromiso de asegurar un desarrollo inclusivo para todos, las leyes internacionales y nacionales son claras, es nuestro deber hacerlas cumplir pensando en una sociedad inclusiva con espacios donde todos  los grupos marginados y excluidos puedan participar efectivamente en los procesos de desarrollo.

Para implementar políticas públicas es valioso comprender que debemos eliminar las barreras a la participación en todos los ambitos  que sin dudas se interponen en la construcción de un espacio para todos.

Prof. Sandra Ferrero
Docente de apoyo a la inclusión
SADOP

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En tiempos de elecciones es imprescindible revindicar los derechos humanos como políticas de estado y como marco transversal, la diversidad.

Un estado que  garantice las condiciones para que la diversidad sea parte de una construcción social y una sociedad dispuesta a la transformación.

Y cuando digo sociedad hablo de padres que eduquen a sus hijos en valores, docentes disponibles para recibir a todos sus estudiantes,  escuelas que les den la bienvenida a cada sujeto que se acerque a ella, empresarios que apuesten a la inclusión de personas con discapacidad en sus lugares de trabajo y así, cada uno de nosotros con una mirada dignificadora para los demás.

Tener confianza en el otro, creer en el otro, darle la oportunidad al otro. De eso se trata generar un espacio para todos, donde todos seamos parte de la transición.

Y para ser cómplices de esta transición es indispensable revalorizar nuestros  derechos y obligaciones, siendo  oportuno cuestionarnos si:

-¿Cómo  sociedad  estamos  dispuestos  a convivir con la diversidad y ofrecerles lo que cada uno necesita? Claramente no.

¿Existen sanatorios accesibles con  camillas  y aparatología adaptada? ¿Existen teatros, cines, centros comerciales y aeropuertos habilitados para admitir a toda la población? ¿Existe personal  capacitado para acoger a personas sordas o ciegas para realizar trámites o denuncias?

¿Nos pusimos a pensar que si no están dadas las condiciones  con sistemas de apoyo para todos les quitamos autonomía a  las personas  y vulneramos sus derechos atravesados por los prejuicios?

Respetar la voluntad y el derecho de las personas con discapacidad es una obligación.

Habitualmente solemos leer noticias como “persona con parálisis cerebral logró su título” o “adolescente de la villa ingresó a la universidad “como excepciones ,cargadas de prejuicios sin poder ver que no es un  mérito  personal sino  el ejercicio de su propio derecho  como ser social y claramente con  la oportunidad para poder  lograr su objetivo.

Como deuda pendiente, nuestro  país  debe enfocar  la mirada hacia las barreras que imposibilitan  el pleno desarrollo de las  personas  gozando de sus derechos y logrando  su autonomía.

Reconocer la diversidad y pensar en un país para todos, sino como sociedad habremos fracasado.

Una sociedad que habilite distintos recorridos porque cada persona funciona de una manera única.

Un país donde se escuche la voz de todos, y pensar en los que no tienen vos, un país donde pensemos en la violencia de género pensando en aquellas mujeres que están imposibilitada de hacerlo por su discapacidad, no por su condición sino porque no le ofrecemos otra manera de reclamar.

Un país con oportunidades para todos, donde cada uno tenga la posibilidad de elegir y cuando digo todos, no debería ser  necesario nombrar cada colectivo,  mujeres, hombres, niños, personas con disfunción funcional, como bien lo define la profesora Silvina Peirano, “cada uno funciona de una manera diferente”, ancianos, homosexuales, lesbianas, transexuales, por nombrar algunos, pero como aún no naturalizamos una sociedad como diversa, hace falta nombrarlos.

Política hacemos todos, si entendemos a la política como la toma de postura frente a algo o a alguien, entonces cuidado, ¿qué postura vamos a tomar como ciudadanos frente al otro para construir una sociedad para todos?

Prof. Sandra Ferrero
Docente de apoyo a la Inclusión

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Cómo construimos nuestra mirada hacia la discapacidad y así los lugares donde creemos deben estar.

De acuerdo al modelo social, implícito en nuestra Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ley 26.378), pasamos a centrar el análisis, en los derechos de la  persona con discapacidad y su propósito es “promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad” (art.1, primer párrafo).

Una vez más vemos en las redes que seguimos segregando cuando vemos espacios compartidos solo con personas con discapacidad, es el caso de los juegos paralímpicos, un concurso de belleza organizado solo para personas con discapacidad, apertura de un lugares bailable en una determinada franja horaria solo para personas con discapacidad  y como estos, varios ejemplos.

Esto sigue reflejando la construcción que cada sociedad hace con respecto a la discapacidad. Tal como lo dice Silvina Peirano nada es natural, todo es cultural.

Cómo construimos nuestra mirada hacia la discapacidad y así los lugares donde creemos deben estar.

Y a veces, la discapacidad nos enfrenta a nuestras limitaciones, a nuestros  temores,  a enfrentarnos con lo diferente, y a la construcción individual de cada uno con respecto a la discapacidad.

¿Quizás miedo a visibilizarnos siendo parte de un mismo espacio? ¿Un espacio atravesado  por la diversidad?

Incluir, que palabra tan discutida hoy, incluimos entre los que creemos deben estar juntos, las personas con discapacidad, las personas con síndrome de Down, los ciegos, los sordos.

¿Son necesarios estos espacios segregadores? ¿Por qué no podemos convivir todos en el mismo espacio?

Es nuestro compromiso generar espacios para todos como agentes transformadores de la sociedad, generando condiciones para que esto ocurra.

Como sujetos de derecho, este es uno, el de compartir espacios en común,

Un espacio para todos y por todos, donde las diferencias sea el eje transversal de transformación de una sociedad justa en derechos.

El derecho a estar en un lugar que los abrace como parte y no aparte.

Prof. Sandra Ferrero
Docente de Apoyo  a la Inclusión

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