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Coronavirus, fila3
La cuarta edición del material realizado por el Ministerio de Educación Nacional para las clases virtuales de todos los niveles.

Corresponde a 1er y 2º año en jurisdicciones con Educación Secundaria de 5 años y a 2º y 3er año en jurisdicciones con Educación Secundaria de 6 años.

Corresponde a 3ero, 4to y 5to año en jurisdicciones con Educación Secundaria de 5 años y a 4to, 5to y 6to año en jurisdicciones con Educación Secundaria de 6 años.

Incluye huerta, naturaleza y ambiente.

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Coronavirus
El filósofo Darío Sztajnszrajber analiza el transcurrir de la cuarentena en una nota de Página 12.

El filósofo observa el aislamiento social, preventivo y obligatorio provocado por el coronavirus en términos de riesgos y oportunidades a futuro. Los temores y la incertidumbre frente a lo desconocido, el barbijo de la pospandemia y la ocasión para repensarse.

Darío Sztajnszrajber es licenciado en filosofía, ensayista y docente. Su modo es cercano y claro, y entonces la filosofía se vuelve más terrenal, más accesible. A continuación, el hombre del apellido impronunciable analiza las modificaciones en las relaciones interpersonales que trajo aparejado el confinamiento y en ese sentido advierte sobre el peligro de que se instale cierto “espíritu de delación como una manera de vínculo social”. Al mismo tiempo, y con un tinte más esperanzador, creeque “van a volver a tener peso las fronteras nacionales porque hay algo del Estado nacional que volvió a tener una soberanía que estaba desdibujada”. Esto último, subraya, “siempre tiene que ver con la redistribución y entonces con la posibilidad como mínimo de una tendencia hacia cierta justicia social”.

-¿Cómo está percibiendo el transcurrir de la cuarentena?

-Creo que la cuarentena no puede ser analizada en sí misma porque no se termina de definir su extensión. Entonces la falta de definición hace que todo lo que digamos sobre el proceso esté siempre abierto al cambio. Una cosa es que la cuarentena dure una semana más, y entonces uno va a pensándose a sí mismo en función de dos meses de confinamiento; otra cosa es saber que puede durar seis meses y uno de algún modo se prepara en función de eso. Pero hay algo de la pérdida de los límites que tiene que ver con la incertidumbre de su final. O sea que no solo no sabemos cuándo va a terminar sino que estamos cada vez más convencidos de que va a quedar en términos espectrales, que hay algo de ese confinamiento que va a quedar de alguna manera impregnando mucho de nuestros lazos sociales. Esa sensación de incertidumbre hacia el futuro genera lo que es típico de las angustias existenciales. No nos olvidemos que una angustia es siempre angustia frente a una nada inasible, hacia la indeterminación. Creo que algo de eso nos pasa.

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Fuente: Página 12

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