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Se cumplen 51 años de la huelga general que cambió el rumbo del país. 

Los atropellos, la opresión y el desconocimiento de un sin números de derechos por parte del gobierno militar encabezado por Juan Carlos Onganía fueron el caldo de cultivo que concluyeron en las jornadas de protesta en la Ciudad de Córdoba entre el 29 y 30 de mayo de 1969. 


 Una suma de protestas iniciadas a principio de mayo culminaron con el Cordobazo. El primer hecho fue la movilización en Corrientes contra del aumento de los tickets del comedor universitario, jornada en la que fue asesinado el estudiante Juan José Cabral. Días después la dictadura militar cierra la universidad y la califica como “nido de comunistas”.


 Los estudiantes y la clase trabajadora fueron los protagonistas principales del Cordobazo. La dirección política estuvo expresada en tres importantes líderes obreros: Atilio López (UTA), Agustín Tosco (Luz y Fuerza) y Elpidio Torres (SMATA). El claro enemigo era el dictador Juan Carlos Onganía quién había derrocado al presidente constitucional Arturo Illia.


 El movimiento de trabajadores de Córdoba resolvió un paro general de las actividades de 36 horas para el 29 de mayo, con abandono de trabajo y concentraciones públicas de protesta. Los estudiantes adhirieron en todo a las resoluciones de la CGT. Se suprimían el «sábado inglés» y las paritarias, que fueron los principales disparadores del conflicto general. En el inicio del paro los trabajadores de Luz y Fuerza fueron atacados con bombas de gases, mientras que los trabajadores metalmecánicos avanzaron desde el polo industrial. Una vez más la represión fue la única respuesta de la dictadura. La movilización obrera de las once de la mañana se transformó  en jornada de lucha al medio día y en rebelión popular a las 3 de la tarde.  

El acatamiento al paro fue casi total. Los vecinos se sumaron a las barricas tirando desde los balcones cajones de basura y papel para alimentar el fuego.  Unas 50 mil personas se apoderan de la ciudad de Córdoba.


 Corre la noticia de la muerte de Máximo Mena, obrero mecánico. Se produce un estallido popular, la rebeldía contra tanta injusticia, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía retrocede. Por la noche se produce un apagón general planificado por Luz y Fuerza para mitigar la represión. Nadie controla la situación y se extiende hasta el 30 de mayo.
 Días después, apremiado por la revuelta popular, Onganía le pidió la renuncia a Carlos Caballero, Gobernador de Córdoba.El Cordobazo no derrocó a la dictadura pero la hirió de muerte. El delirio de Onganía sobre las virtudes de un régimen militar, que se extendería por dos décadas, inició  la cuenta regresiva a los tres años de haber llegado al poder.

 El saldo de la jornada fue trágico. Se cuentan al menos 14 muertos, cientos de heridos y un sinnúmero de detenidos. Pero, como diría el periodista y escritor, Rodolfo Walsh, “la dignidad y el coraje de un pueblo florecen y marcan una página histórica argentina y latinoamericana que no se borrará jamás”.

 Secretaría  de Comunicacion y PrensaSADOP – CDN

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Coronavirus, CyMAT, home

El Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) elaboró una serie de propuestas para organizar el trabajo docente en tiempos de pandemia y cuidar de manera integral la salud de todas y todos. El gremio impulsará diversas recomendaciones ante los Ministerios de Educación nacional y provinciales para aprobarlos en los ámbitos paritarios. 

SADOP propone establecer un horario a la jornada laboral, el cual no puede ser superior al que se tenía antes de la pandemia. “Trabajar desde casa no significa estar disponible las 24 horas. Hay que marcar las tareas respetando turnos, días y horarios”, sostuvo Jorge Kalinger, Secretario General del Sindicato. 

La organización, sistematización y frecuencia, en la jornada laboral, para las diversas reuniones es vital para la labor docente. No obstante, los planteos que realiza el Sindicato son como producto de los resultado de la encuesta “Contanos para cuidarte” que contestaron ocho mil docentes privados de todo el país entre el 2 y 12 de abril. 

Con el objetivo de organizar y dar previsibilidad, SADOP impulsa la creación de horarios fijos para las consultas interactivas, el contacto con los alumnas/os, madres/padres o directivos para ordenar la agenda laboral y personal de las y los trabajadoras/es. De este modo, se propone explicitar que por fuera del rango horario establecido no se recibirán ni contestarán consultas. 

A raíz del carácter invasivo de algunos medios de comunicación, es que la organización plantea dejar en claro qué vías de contacto se utilizarán y en qué horarios se contestará, pero siempre dentro de la jornada laboral. 

Además, el Sindicato impulsa la fomentación y acompañamiento de distintos espacios curriculares, sin distinción de divisiones o turnos, para producir de manera unificada y compartida distintos materiales para los diversos cursos.

Con respecto a los contenidos pedagógicos, y como ya lo ha manifestado SADOP en la última Paritaria Nacional, se solicita redefinirlos según su prioridad. De esta manera, las y los docentes podrán tener una agenda de trabajo proactiva. 

En tanto, la normativa laboral vigente establece que el empleador debe proveer todos los elementos para desarrollar su actividad. Sin embargo, y en el actual contexto de excepcionalidad, el y la docente ponen sus bienes materiales al servicio de la educación. Por estos motivos, SADOP exige un pago de un plus compensatorio por los gastos de luz, datos móviles, teléfono e Internet que el trabajador y trabajadora tienen al realizar sus jornadas laborales en sus casas. Esto está amparado en el artículo 76 de la Ley del Contrato de Trabajo pone en cabeza del empleador la obligación del trabajo.

El empleador debe facilitar los medios para que el y la docente realicen sus labores, por eso el Sindicato impulsa la realización de un mapeo sobre qué materiales y servicios tecnológicos cuenta cada educador para enseñar de manera remota. 

La organización también reclama que el empleador brinde la capacitación y formación en las TIC. Asimismo, los dueños de las instituciones deben establecer la figura de un facilitador digital para brindar ayuda y asistencia a las y los docentes que lo requieran.

Otras de las propuestas fundamentales

que plantea SADOP es el derecho a la desconexión digital. Este punto es vital para respetar el tiempo de descanso, la planificación de la jornada laboral y el cuidado de la salud de las y los docentes. 

Para cumplir con el derecho de desconexión, el Sindicato propone que los y las docentes dejen en claro a sus superiores jerárquicos que se abstendrán de responder fuera del horario laboral. En caso de que exista una comunicación por fuera de la jornada, las y los receptores asumirán que la respuesta podrá esperar al siguiente día. 

“El tiempo de descanso de las y los docentes debe ser respetado para proteger los derechos laborales y salud de cada educador del país. El estado de excepcionalidad no debe jamás vulnerar los derechos adquiridos”, detalló Kalinger.

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